Son las infecciones causadas por hongos de la especie cándida, siendo la más común la Cándida albicans. Se trata de un hongo benigno que habita normalmente en la mucosa oral, digestiva y genital del ser humano. Es en el seno de un terreno caótico, donde el equilibrio se ha perdido, los sistemas de defensa han fracasado, cuando estas levaduras proliferan dan lugar a las molestias clásicas, de prurito, exudado, descamación, etc.

Motivos:

De los motivos se podrán decir muchas cosas, pero para no alargar mucho la lista, podemos decir que se refieren a nuestra forma de entender las cosas: dígase alimentación, nuestro equilibrio emocional y nuestro nivel de energía.

Mención aparte merecen las dolencias y/o tratamientos que puedan disminuir nuestras capacidades, como antibióticos, esteroides, diabetes, inmunosupresores, estreñimientos, diarreas, etc.

Frecuentemente, la aparición de estos problemas coinciden con estados de desnutrición, debilitamientos del sistema inmunológico, toma prolongada de algunos fármacos, dieta inadecuada, etc.

Remedios:

De la tradición popular se extraen remedios interesantes, por ejemplo: En caso de vaginitis, son de probada eficacia la aplicación de yogurt, lavados con agua y vinagre (medio vaso de vinagre en el bidé, añadiendo al agua del bidé unas gotas de aceite esencial de lavanda.

Otros remedios son el Maitake y el Pau d´arco que pueden tomarse en infusión o en comprimidos. Igualmente, el aceite esencial de orégano, tomar tres gotas tres veces al día.

Orientación dietética: Sin dulces, leche, alimentos fermentados, levaduras, alimentos muy grasos, alcohol. Se recomienda tomar abundantes vegetales, yogurt, frutos secos, agua mineral, ajo, cebolla, aceite bio, arroz integral, mijo, trigo sarraceno, amaranto quinoa.

La solución:

Según la gravedad, puede ser de interés: Adoptar una dieta más alcalinizante, drenaje de aquellos órganos que ejercen una función de filtros, como el hígado, riñones, mucosas intestinales, igualmente procede normalizar las funciones que de alguna forma estén alteradas y normalizar las posibles carencias y/o excesos.

Conclusión:

La solución viene cuando a través de los hábitos correctos y la normalización de las funciones, actuamos sobre el terreno modificando así el PH y la composición de la flora de las mucosas, estableciendo una normalidad funcional a todos los niveles. 

Si quieres más información rellena este formulario

Por favor, revisa los campos seleccionados
Antes de firmar/enviar tu solicitud, lee y acepta nuestra información básica sobre protección de datos, contenida en nuestra política de uso de datos

Gracias por contactar con nosotros

En la mayor brevedad posible nos pondremos en contacto con usted