Publicado: 15 de Junio de 2016 a las 11:07

La primavera, la sangra altera.

La primavera llega con su cortejo habitual de manifestaciones propias: astenia, depre, alergias, erupciones varias, sus cambios frecuentes y pronunciados de temperatura y otros como viento y la lluvia, etc. En algunas ocasiones interfieren en nuestro estado de ánimo, nuestra energía y también muy negativamente sobre dolores, vías respiratorias y otras dolencias.

La tradicional cura de primavera consiste básicamente en eliminar del cuerpo los sedimentos que a lo largo del tiempo se acumulan, sobre todo en aquellos órganos que ejercen la función de filtros, tales como el hígado. Este sedimento puede considerarse causante más o menos directo de gran parte de los males que nos aquejan, por esto es conveniente su depuración.

Además, debemos exfoliar, hidratar, nutrir y tonificar nuestra piel para permitir que siga cumpliendo sus funciones con eficacia tras el periodo invernal.

Al igual que el agricultor que limpia sus campos, poda sus árboles (quita lo viejo), trabaja la tierra, (oxigenación) junto con el abonado (nutrición), constituyen las bases de un nuevo ciclo de vida.

Si tiene la sensación de que su salud no se corresponde con sus expectativas, si ve disminuida su energía, si reaparecen los dolores, etc., aproveche la llegada de la primavera para hacer una puesta a punto.

La primavera se relaciona con los órganos internos como el hígado y vesícula biliar, siendo esta la época más adecuada para su depuración como paso previo a su normalización funcional o puesta a punto. 

A continuación, a modo orientativo, relacionamos algunos productos como muestra de las posibilidades que la medicina natural tiene para atender estas necesidades en Herbomelisa.

Drenaje hepático: Alcachofera, diente de león, rábano negro.

Alergias: Shiso (Perilla Frutescens), helicriso (Helicriso italicun, Pino Marítimo, grosellero negro (Ribes Nigrum L)

Astenia: Jalea real, eleurococo, ginseng, aamiana, guaraná, jengibre.

Depre: Hipérico (Hypericum Perforatum L, Triptófano, Litio, Vitaminas grupo B, vitamina C

Drenaje renal: Abedul, cerezo silvestre, apio, puerro, gayuba

Exfoliación de la piel: Sal marina, arcilla

Hidratación de la piel: gran cantidad de aceites especiales como jojoba, rosa mosqueta, karite, avellanas, argán, Aceites esenciales de rosa, lavanda, mejorana, pachuli, sándalo, palmarrosa, limón, canela etc. lo que nos permite combinar según sus necesidades. Por ejemplo: en la Celulitis utilizaremos, A.E. de Enebro, abedul y ciprés sobre un aceite base de avellanas.

Nutrición de la piel: Antioxidantes, como la zanahoria, granada, naranja, aceite de borraja, aceite de onagra, aceite de germen de trigo, .zumo de goji, zumo de granada, zumo de noni, zumo de aloe, etc.

Tonificación de la piel: Masaje, fricción seguida de agua fría, luz solar, ejercicio, aire.

Oxigenación: Ejercicio aeróbico, vida en el campo, luz solar, aire libre